DESCRIPCIÓN

La Fortalesa

Tras la derrota de Francia contra el imperio alemán, en 1870, de la nueva situación geopolítica que comportó, y de la nueva tecnología militar desarrollada, especialmente la artillería rayada, que representó una revolución en la precisión y potencia destructiva de el armamento, los sistemas de defensa de la época moderna quedaron obsoletos y generó un nuevo modelo tomando como referencia las defensas proyectadas por el general Séré de Rivières. En España, en este contexto, se decidió fortificar los principales pasos pirenaicos mediante fuertes de estas características, el único del cual en Cataluña es de Sant Julià de Ramis.

Esta fortificación fue iniciada en 1893 pero no fue finalizada hasta el 1912 y hasta 1916 no dispuso de guarnición. Tras la Guerra Civil, fue utilizada como depósito de armamento recogido en la zona de Girona y luego como depósito de munición. En 1963 fue clausurado y el año 1991 fue vendido por el Ministerio de Defensa a una sociedad mercantil que no realizó prácticamente ninguna actuación, restante hasta 2009 en estado de abandono, momento en el que se vende al actual propietario y se inicia la reforma con el fin de instalar un Centro de Arte Contemporáneo.

La Fortalesa

Referencias: 
Inventari del Patrimoni Arquitectònic. 

Direcció General del Patrimoni Cultural de la Generalitat de Catalunya.

Protección: BCIN 

Clasificación: Monumento histórico

Núm. Registro / Catálogo: 1486-MH 

Disposición: Decreto 

Fecha Disposición: 22/04/1949 

Publicación: BOE 

Fecha publicación: 05/05/1949

La fortificación sigue las pautas de este sistema defensivo ideado por Séré de Rivières, siendo una gran batería elevada sobre una línea de fuego reservada a la infantería y protegida por caponeras y galerías aspilleradas. El sector artillado se distribuye en tres baterías, con un total de catorce emplazamientos a barbilla para piezas de campaña, que nunca fueron instaladas, y sus correspondientes despensa-través, donde se podían resguardar las piezas. El conjunto de la edificación presenta una planta trapezoidal, con un perímetro de unos 660 metros, y rodeada por un foso con contraescarpa de mampostería. La fachada principal es el lado oeste, donde se conserva el acceso principal. El sistema defensivo se centraba en el foso, que constituía una excelente caponera completa en el frente norte y una media caponera al este; la caponera de garganta fue destruida posiblemente al finalizar la Guerra Civil o poco después.

Todas las dependencias se sitúan bajo el rasante del terreno, distribuidos en tres niveles comunicados por un importante entramado de corredores, galerías y escaleras. Se trata de unos 40 habitáculos, utilizados para cuarteles, caballerizas, intendencia, letrinas, enfermería, pabellón de oficiales, etc. Los corredores son cubiertos por bóvedas de cañón y aspilleradas.

Entre las estructuras que quedaban visibles por encima del rasante (antes de la restauración), aparte de los muros principales, destacan los accesos de cúpula elíptica y el paso de ronda parapetado con almenas.

Esta fortificación constituye la única muestra en Cataluña de las fortificaciones de la época. Las fortificaciones de época moderna habían quedado obsoletas ante el desarrollo de la tecnología militar, lo que conllevó la necesidad de cambiar el modelo de fortificación. En 1939 las tropas republicanas quisieron hacer volar para proteger su retirada hacia Francia y sólo estalló la entrada que ha estado así hasta ahora.

Durante muchos años sirvió como plantación de champiñones, lo que provocó modificaciones del interior.

Durante el año 2009 se llevó a cabo una intervención arqueológica con motivo del proyecto de restauración del castillo para crear un centro internacional de arte contemporáneo. La intervención se localizó en los terrenos del suroeste del entorno del castillo y no se documentaron restos materiales o constructivos de interés arqueológico.